"Quintos del 58"
Agosto 2008
50
AÑOS.
31 de Diciembre de 1957, 23,45 h. No había en las casas la costumbre de saborear el nuevo año con el dulce sabor de las uvas, seguramente en la mayoría de los hogares, se degustó turrón de pobre, que es un higo abierto y un trozo de nuez dejándose abrazar por él, alguna copa de anís, o de brandi 103, y si acaso en alguna de las familias más pudientes, un trozo de turrón al peso del último jueves de mercado, comprado en Peñaranda a las turroneras de la sierra.
En casa de Mateo Hernández y de Gertrudis Rodero, la lumbre luchaba
desesperadamente por mantener el protagonismo que había tenido durante
toda la cena
. se apagaba, a la vez que alumbraba el nuevo año
.Gertrudis
estaba cansada y el retoño que esperaba, se impacientaba por momentos
.
Quedaba muy poco tiempo para que el revoltoso, aún, no nato, viera la
luz en este entorno mesetario
Mateo Hernández Rodero
así se llamaría el primero de los nacidos en 1958, que daría
salida a 26 santiagueses más, entre hombres y mujeres, y que en este
día que contemplamos la vida con la suficiencia sin estridencias que
dan los 50 años, nos juntamos para festejar el medio siglo como corresponde.
Tengo que acordarme, forzosamente de los ausentes, y son cinco, vaya para ellos
una plegaria en el recuerdo.
Hay algunos matices en nuestra quinta que me gustaría resaltar; el más
importante es la desproporción del número de hombres y mujeres,
anormal, pues siempre nacieron mujeres en una proporción más alta
que hombres
. que los mellizos fueran como dos gotas de agua y sin embargo
uno fuera del Madrid y otro del Barsa ((querido Diego un abrazo muy fuerte donde
quiera que estés y como nos estás viendo y oyendo ¡hala
Madrid!))
que aunque muchos estudiamos en institutos y colegios, ninguno
terminamos ninguna carrera universitaria, pero gracias a Dios todos tenemos
una vida más o menos desenredada
. Que los dos más pequeños
de la quinta, naciéramos el mismo día del último mes del
año con una diferencia de horas, a punto de auparnos a la cabeza de la
siguiente quinta
pero
Querido Antonio, el más pequeño
de todos y todas soy yo
que a lo largo del año estuvimos naciendo
niños, lo que indica que nuestros progenitores, no tenían manías
a la hora de ponerse a fabricar
Que es muy raro que dos o tres de nosotros
se dediquen a la misma actividad, y si lo hacen, lo hagan en sitios distintos
Que el más pequeño de la quinta, que soy yo, sea el mayor de mis
hermanos, y que si mi madre no hubiera abortado el primer engendro, hubiera
sido el más grande de la quinta
.
Bueno, paro ya, porque si sigo escudriñando, seguro que la lista de peculiaridades
se haría interminable.
Seguro que a todos nos trae gratos recuerdos lo siguiente:
.- Los barrios que tenía el pueblo
.el arrabal
las casas nuevas
la plaza
el tejar...
.- Los lugares de nuestra infancia como las eras que servían de campo
de batalla y de campo de futbol, la era del tejar y su cueva, el río
arriba, el río abajo, la casa del tío Lucas, el paseo remolino,
la ermita, el corral de los marranos, el vivero, la vega, el monte
.- Las flechas, las hondalizas del río para bañarnos, el kilómetro
50, el pozo artesiano, el potro, la era del espiritusanto, el camino del árbol
solo, el neque, las corralizas, la pesquera, el huracán, la fabrica de
Macotera, el pinar de nuestros lunes de aguas, la verguilla, los huertos familiares
que durante años alimentaron a gran parte de nuestras familias, la serradora
etc.
.No pararíamos si ahora todos nos pusiéramos a recordar
tantos lugares que nuestra intrépida infancia recorrió
.- Los personajes como el tío veneno, el tío Santiago el porquero, el tío aceiterín, el tío Julián el de la luz, el tío Julián el de la leche, el horno de Felipe, Diego el bole, Ángel el tuerto, la tía Tana, la Tía Melchora para las torceduras, El tío catalán con sus flatulencias y su curación de hemorroides y verrugas, tomas el chiles, Fachenda y cachao, el tío Juan el guarda y los nublaos y su tercerola etc.
.- Los maestros: D. Ángel, D. Eutimio, D. José María, D. ª Luz, D. ª Paquita, D. ª Marisa etc., un recuerdo a todos ellos que nos desasnaron, algunos con más pena que gloria.
.- Los sabores y olores: Acederas, Pan y queso de los árboles de la
cruz de los caídos donde se encuentra la capilla, los ancas de rana,
las tencas, los higos chumbos, las matanzas, el sabor de los "chupateles"
que casi todo el invierno conseguíamos de los tejados bajos de las casas,
los chicles bazoca, las milhojas del "lisaz", el sabor de los melones,
"melapios",melocotones de los árboles frutales del río
abajo, la leche en polvo del recreo, el olor a humo que sacábamos de
la escuela por aquellas estufas que sus tubos no unían bien y fugaban
por todas sus juntas
En fin queridos amigos
tantas cosas
tantos recuerdos
tantos
esfuerzos
todo sea por bien empleado, si el transcurrir de los años
ha sido beneficioso para todos y todas nuestras familias ¡brindemos por
nosotros y por todo lo que amamos! ¡os quiero!
Carlos Blazquez