Queridos
todos:
Lo que empezó como tontuna, terminó en un día inolvidable
para nosotros.
No hubo fallos.
Desde la ceremonia, los acompañantes (únicos), el coctel (sobresaliente
cum laude), la música , las sorpresas (todavía estamos en estado
de shock), hasta que terminó todo, fué un continuo bienestar para
Jose y para mi.
Solo una pena. Y era que no nos pudieron acompañar mis otras cuñadas
por estar el padre de Jose, ingresado. No se nos olvidaron en ningún
momento.
Tenemos clarísimo que en la celebración de nuestras bodas de plata,
hubo dos supremos protagonistas:
la organización y los acompañantes.
Gracias es poco.
Jose y Marilines